La relación entre ACT y Terapia de Esquema: revisando una investigación

Otro viernes, otra reseña de investigación, como para que sean la sensación en todos los ámbitos de baile de su zona al exhibir la actualidad de su conocimiento científico.

Hoy recorreremos una investigación que fue publicada en el journal de la ACBS y que lleva por título “La relación entre flexibilidad psicológica, esquemas tempranos desadaptativos, crianza percibida y psicopatología” (Fischer, Smout, & Delfabbro, 2016).

Se trata de una investigación en la cual se analizaron las relaciones entre los principales constructos de ACT y de Terapia de Esquema (Young, Klosko, & Weishaar, 2003).

Terapia de Esquema (TE) es un modelo que toma recursos de terapia cognitivo-conductual, teorías de apego y objetales, y de terapias gestálticas y experienciales para trabajar con pacientes con trastornos de personalidad y relacionales. Sucintamente, el modelo teórico de TE postula que a través de ciertas experiencias en la niñez y/o adolescencia, en las cuales no se satisfacen las necesidades centrales del niño, se generan los Esquemas Tempranos Desadaptativos (ETD), es decir patrones amplios de recuerdos, emociones, cogniciones y sensaciones físicas, sobre sí mismo, el mundo y los demás, que en la vida adulta resultan disfuncionales y limitantes (véase Farrell, Reiss, & Shaw, 2014, p.5). Durante la vida adulta, ciertas situaciones activan a esos ETD, a través de formas de funcionamiento llamadas “modos” de esquema, y así se generan las conductas desadaptativas de los trastornos de personalidad. Consistentemente, la propuesta de TE es modificar los esquemas y modos para satisfacer las necesidades emocionales centrales de manera más adaptativa. TE se centra más en la etiología que en los factores de mantenimiento de los problemas psicológicos (Rafaeli, Bernstein, & Young, 2011, p.2).

En los últimos años TE ha ganado popularidad (aunque su base empírica aún es algo débil, véase Masley, Gillanders, Simpson, & Taylor, 2012), y ha habido algunos diálogos con ACT en ambas direcciones, pero los mismos han sido hasta ahora técnicos o puramente especulativos. (Cousineau, 2012; McKay, Lev, & Skeen, 2012; Parfy, 2012). Esta investigación, en cambio, intenta un abordaje empírico de las relaciones entre las principales variables propuestas por TE y ACT.

En concreto, los investigadores consideraron las siguientes variables:

  • Esquemas Tempranos Desadaptativos (Terapia de Esquema)
  • Crianza percibida (Terapia de Esquema)
  • Flexibilidad psicológica (ACT, voy a omitir desarrollar este concepto aquí, ya que lo hemos mencionado hasta el hartazgo en el blog)
  • Psicopatología

Y lo que trataron de determinar fue lo siguiente:

  • Si la flexibilidad psicológica actúa como mediador o moderador del efecto de los esquemas en la psicopatología.
  • Si la flexibilidad psicológica actúa como mediador o moderador de la relación entre experiencias de crianza temprana y los esquemas desadaptativos.

Moderadores y mediadores

Antes de avanzar nos vendría bien volver a recordar de qué se trata una variable moderadora o mediadora. Dicho mal y pronto, moderadores y mediadores se refieren a variables que intervienen en la relación entre otras variables.

Una variable moderadora afecta la fuerza y/o la dirección entre una variable independiente y una variable dependiente. Por ejemplo (noten el esfuerzo en proporcionarles un ejemplo práctico para el finde, para uso personal o para impresionar gente), la relación entre (a) beber un vaso de cerveza y (b) su nivel de bienestar, está moderado por la variable (c) la cantidad de alcohol ingerida hasta ese momento. Si (c) es baja, la relación puede ser positiva.  En cambio si (c) es altísima (digamos, van por la cuarta botella de cerveza), la relación entre (a) y (b) puede no sólo debilitarse, sino incluso revertirse.

Una variable mediadora, en cambio, da cuenta de la relación entre otras variables (Baron & Kenny, 1986). Es decir, la variable (c) es la que explica la relación entre (a) y (b). Por ejemplo, en Buenos Aires recientemente se prohibieron las fiestas electrónicas luego de que varios jóvenes murieran en ellas. Es decir, se postuló una relación entre (a) las fiestas electrónicas y (b) la muerte de los jóvenes. De lo que se olvidaron es de la función mediadora de la variable (c), es decir, la ingesta excesiva de drogas. Sin la variable mediadora, no hay relación entre (a) y (b),  la relación entre fiestas electrónicas y muertes está mediada por el consumo excesivo de drogas -he ahí un motivo de por qué al sistema judicial le vendría bien saber algo de ciencia. Generalmente la prueba de que una variable es mediadora está en que cuando la eliminamos (el término es “controlar”), la relación entre las otras dos variables se desvanece. Si eliminamos el consumo excesivo de drogas, por ejemplo, encontramos que no hay una relación entre fiestas electrónicas y muertes.

Volviendo al estudio, lo que se intentó determinar fue si la flexibilidad psicológica moderaba o mediaba entre 1) Esquemas Tempranos Desadaptativos (ETD) y Psicopatología, y 2) Experiencias Tempranas y ETD. Podemos visualizar la primera de estas hipótesis de esta manera:

  • Si solo existiera la relación señalada por la flecha verde, significaría que la relación entre Esquemas y Psicopatología es directa, es decir, los Esquemas generan Psicopatología y la Flexibilidad Psicológica es innecesaria como variable.
  • Si la relación que se encuentra es la señalada por la flecha roja sobre la flecha verde significaría que la Flexibilidad Psicológica modera, es decir, afecta la fuerza de la relación entre Esquemas y Psicopatología (por ejemplo, podría ser que los esquemas generen psicopatología, pero la severidad de la misma depende del grado de flexibilidad psicológica).
  • Si la relación que se encuentra es la señalada por la flechas amarillas, en cambio, significa que la relación entre Esquemas y Psicopatología está mediada por la Flexibilidad Psicológica (esto significaría, más o menos, que los Esquemas por sí mismos no tienen efecto sobre la Psicopatología, sino que afectan a la Flexibilidad Psicológica, y es ésta la que explica el surgimiento de la psicopatología)

Lo mismo se investigó con respecto a las experiencias tempranas de crianza y su relación con el desarrollo de Esquemas Tempranos Desadaptativos (ETD).

También se investigaron otras relaciones entre las variables (FP como mediador entre ETD y crianza percibida, por ejemplo), pero estas dos fueron las principales.

La investigación

Para la investigación se reclutaron 130 participantes (la muestra final fue de 117), estudiantes de la Universidad de Adelaida, a los que administraron varias herramientas para medir psicopatología, constructos de terapia de esquema, y flexibilidad psicológica. Los datos se tomaron aplicando las siguientes escalas:

  • Depression Anxiety Stress Scales (DASS-21)
  • Young Schema Questionnaire Version 3 – Short Form (YSQ-S3)
  • Young Parenting Inventory – Short Version (YPI-R)
  • Acceptance and Action Questionnaire (AAQ-II)
  • Mindfulness Attention Awareness Scale (MAAS)
  • Valuing Questionnaire – Progress Subscale (VQ)
  • Cognitive Fusion Questionnaire (CFQ)

Sobre los datos obtenidos de esas escalas se realizaron algunas operaciones para llevar a cabo análisis de moderación y mediación. Es decir, viendo de qué manera varían juntos los datos obtenidos a través de los cuestionarios, se pueden postular relaciones entre los distintos constructos –por ejemplo, si en los resultados altas puntuaciones de psicopatología se encuentran junto a puntuaciones altas en esquemas tempranos desadaptativos, pero solamente cuando hay bajas puntuaciones en flexibilidad psicológica, se podría postular que esta última está jugando un papel moderador entre las otras dos. Eso -pero muchísimo más complicado- es el análisis que se realizó.

Los resultados

Los resultados son interesantes:

  1. La flexibilidad psicológica medió completamente la relación entre ETD y Psicopatología. Es decir, encontraron esta relación:

También probaron la hipótesis alternativa, es decir, ver si ETD mediaría la relación entre Flexibilidad Psicológica y Psicopatología, pero los datos no apoyaron esa hipótesis. En resumen, “la flexibilidad psicológica medió completamente los efectos de ETD en la psicopatología, pero ETD no medió los efectos de la flexibilidad psicológica en la psicopatología” (p.174).

De la misma manera, la flexibilidad psicológica medió completamente entre las conductas parentales percibidas y los esquemas desadaptativos:

Discutiendo los resultados

Los resultados, si bien tienen que tomarse con pinzas porque hay limitaciones importantes (por ejemplo, la población no es de lo mejor), son interesantes.

En primer lugar, lo que sugieren los análisis es que los esquemas generan patología sólo cuando hay poca flexibilidad psicológica. Si la flexibilidad psicológica es alta, pareciera que importa poco que uno tenga o no un ETD. En palabras de los autores: “esto sugiere que los ETD ejercen su efecto sobre la patología a través de aumentar la evitación experiencial, la fusión (presumiblemente con el contenido del esquema), y  reduciendo o inhibiendo las conductas consistentes con valores y mindfulness”.

Otra cosa que resultó muy interesante es que no se encontró relación entre la conducta percibida de los padres (es decir, la crianza percibida), y los ETD, una vez eliminada la flexibilidad psicológica. Es decir, no hay asociación entre la crianza percibida y el desarrollo de esquemas tempranos desadaptativos si no hay baja flexibilidad psicológica. Extendiendo esto, se seguiría que el desarrollo de ETD no depende del estilo percibido de crianza, sino más bien de la baja flexibilidad psicológica.

Se encontró también una relación entre baja flexibilidad psicológica y esquemas, sin importar el papel de la crianza percibida. Los autores dicen al respecto que “estos hallazgos apoyan la reducción del énfasis de ACT en factores históricos a favor del énfasis en mejorar la flexibilidad psicológica actual”. En otras palabras, se apoya la idea de que es útil trabajar con los factores de mantenimiento más que con los históricos.

En suma, los resultados de estos análisis sugieren que para reducir la psicopatología, debemos aumentar el repertorio de flexibilidad psicológica. Se pueden tener esquemas tempranos desadaptativos sin que esto implique patología, en tanto la flexibilidad psicológica sea alta. “Tener” un determinado contenido interno, como los ETD, no asegura patología; ser psicológicamente rígido, sí es un factor de riesgo.

Espero que se hayan entretenido y que pasen un buen finde, nos leemos la próxima!

 

Referencias

Baron, R. M., & Kenny, D. a. (1986). The Moderator-Mediator Variable Distinction in Social The Moderator-Mediator Variable Distinction in Social Psychological Research: Conceptual, Strategic, and Statistical Considerations. Journal of Personality and Social Psychology, 51(6), 1173–1182. http://doi.org/10.1037/0022-3514.51.6.1173

Cousineau, P. (2012). Mindfulness and ACT as Strategies to Enhance the Healthy Adult Mode: The Use of the Mindfulness Flash Card as an Example. In M. van Vreeswijk, J. Broersen, & M. Nadort (Eds.), The Wiley-Blackwell handbook of schema therapy: theory, research, and practice: theory, research, and practice. Wiley-Blackwell.

Farrell, J. M., Reiss, N., & Shaw, I. A. (2014). The schema therapy clinician’s guide: a complete resource for building and delivering individual, group and integrated schema mode treatment programs. Wiley Blackwell.

Fischer, T. D., Smout, M. F., & Delfabbro, P. H. (2016). The relationship between psychological flexibility, early maladaptive schemas, perceived parenting and psychopathology. Journal of Contextual Behavioral Science, 5(3), 169–177. http://doi.org/10.1016/j.jcbs.2016.06.002

Masley, S. A., Gillanders, D. T., Simpson, S. G., & Taylor, M. A. (2012). A Systematic Review of the Evidence Base for Schema Therapy. Cognitive Behaviour Therapy, 41(3), 185–202. http://doi.org/10.1080/16506073.2011.614274

McKay, M., Lev, A., & Skeen, M. (2012). Acceptance and commitment therapy for interpersonal problems : using mindfulness, acceptance, and schema awareness to change interpersonal behaviors behaviors. New Harbinger Publications.

Parfy, E. (2012). Schema Therapy, Mindfulness, and ACT: Differences and Points of Contact. In M. van Vreeswijk, J. Broersen, & M. Nadort (Eds.), The Wiley-Blackwell handbook of schema therapy: theory, research, and practice. Wiley-Blackwell.

Rafaeli, E., Bernstein, D. P., & Young, J. (2011). Schema Therapy: Distinctive Features. London: Routledge.

Young, J. E., Klosko, J. S., & Weishaar, M. E. (2003). Schema therapy: a practitioner’s guide. New York: The Guilford Press.

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